Muchos de nosotros, hablando de baloncesto nos centramos muchas veces en las virtudes y defectos de los equipos, de los jugadores y como no de los entrenadores, raro es cuando el comentario es positivo ,pero mas raro aun es ponernos en el lugar de ellos y entrar a valorar ese trabajo y esfuerzo que hay detrás de la figura del entrenador.
Durante toda la temporada planifican cada detalle del equipo, puntos a mejorar en el juego individual y colectivo de los jugadores, luchando contra las adversidades propias de la competición, lesiones, compromisos de los jugadores (BBC, bodas, bautizos y comuniones, viajes de estudio).
Los propios estudios, aplazamientos y adelantamientos de partidos y demás obstáculos que son ajenos al juego. La esencia del baloncesto, sobre todo en categorías de formación debería ser disfrutar del deporte y tener la recompensa de la mejora de los jugadores, pero el entrenador va más allá y hasta puede llegar a somatizar en su propio cuerpo esa tensión por la mejora y evolución del equipo.
El Estrés, del inglés, "stress", fatiga, viene desencadenado por varias medidas de defensa del cuerpo ante situaciones adversas, lo malo es que estas medidas también pueden llevar a causarnos molestias .¿Que entrenador no ha llegado a experimentar esa tensión previa a un partido importante?,síntomas tales como : insomnio, nerviosismo, falta de apetito, dolor de cabeza ,dolores musculares ,la sintomatología es amplia ¿Pero a que le llamamos situaciones adversas en baloncesto ?,podrían deberse a compromisos personales externos al juego que nos impiden centrarnos en él, lesiones de jugadores ,un calendario complicado ,una buena racha de un rival próximo, la falta de motivación propia o de los jugadores, un mal ambiente de club....Se renuncian a muchas cosas por este deporte , tiempo con familia, amigos, parejas (aprovechando que estamos en semana santa: bendit@s aquell@s que aguantan a un entrenador), tiempo de estudio, ya no solo el tiempo físico del trabajo de pista, es algo que te persigue hasta casa, rondándote la cabeza, os sentís identificados? A medida que avanza la competición y nuestro equipo va mejorando en juego, y las aspiraciones van subiendo, nuestro sufrimiento va exponencialmente ascendiendo hasta ser un enemigo contra nuestros fines.
El agotamiento mental es enorme, trabajo de pretemporada a partir de septiembre y en algunos clubes aprovechando los últimos coleteos de agosto, 9 meses de competición ,donde hipotecamos cada fin de semana no solo con nuestro partido, también aprovechando para ver otras categorías o posibles rivales, viendo a otros entrenadores, Navidad y Semana Santa mientras gran parte de España se moviliza para disfrutar de unos cuantos días de asueto, el entrenador prepara el sprint final del año, torneos, sesiones dobles de trabajo, postemporada, y para adornar este bonito pastel, durante todo el año cursos de formación, charlas, clinics, tecnificaciones, campeonatos nacionales, regionales... bendito agobio pensarán muchos, una adicción propia de las drogas, mejor vista pero también capaz de agotar a cualquiera.
Hablando con un compañero entrenador, inmerso en los últimos compases de la liga Junior masculina, me dijo que estaba deseando que acabase ya, con mejor o peor clasificación, el cansancio físico y mental era evidente en su rostro, síntomas de insomnio durante 2 semanas (los 2 partidos de su cruce).y sobre todo el agotamiento mental de esos días, no se si alegrarme o no, porque aun le quedaran otras 2 semanas de angustia...
En este poco mas de un mes de competición que queda en la Región, donde todas las competiciones pasan por sus etapas finales, más de un entrenador, estará o pasará por estos síntomas, solo os digo que no os preocupéis, es normal ... estáis enfermos de baloncesto.
Juan Víctor Lorente Olazábal