viernes, 15 de enero de 2010

LOS PADRES EN EL DEPORTE ESCOLAR

Hoy no hablaremos de nadie que está en la pista, sino de los que se encuentran en la grada, los papás de los jóvenes deportistas.

Nadie puede discutir, ni discute, que todos los padres, quieren siempre lo mejor para sus hijos, ahora bien, querer lo mejor para tu hijo/a no significa, ni justifica que, muchas veces, la forma en que lo pretenden lograr no es la más adecuada o la más eficaz. En el deporte de iniciación y de formación, en este caso en el deporte escolar (6-16 años), es fundamental la colaboración entre los padres y el entrenador que dirige a un grupo de jóvenes, no sólo formándolos deportiva, sino también humana, social y personalmente.

Ganar y perder en estas edades forma parte de la educación deportiva y me atrevería a decir que de la personal. De las derrotas habrá que sacar siempre lecturas positivas y nunca jamás hacer leña del árbol caído, así como de las victorias el no conformismo y el progreso constante. Ganar no es todo, pero tampoco se acaba con perder. No olvidemos que muchos jóvenes deportistas encuentran en el deporte un rol donde son importantes y respetados en contraposición con otros ámbitos de su vida donde no destacan o, incluso, no les va especialmente bien como pueden ser los estudios.

Así que, siempre el máximo apoyo posible, eliminando las críticas negativas, tanto en casa como en los partidos, y teniendo con ellos una actitud comprensiva.

Otro aspecto que hay que cuidar y que más tarde se verá reflejado en el comportamiento de los niños, es la actitud durante los partidos. Así que hay que evitar los insultos y gestos despectivos con los contrarios y con el árbitro, si queremos niños educados, hay que empezar por darles ejemplo con nuestra propia actitud.

No siempre resulta fácil tener en cuenta todos estos aspectos y consejos, pero al igual que los jóvenes deportistas entrenan cada día, debemos nosotros, esforzarnos por cambiar nuestras actitudes y comportamientos, para poder tener unos deportistas, y unos hijos, que disfruten con su deporte, respeten a sus adversarios y sean para nosotros motivo de orgullo y satisfacción.

Quisiera finalizar este artículo con la unas declaraciones de un tenista mundialmente conocido en la década de los 90, André Agassi, que viene a resumir lo que he intentado expresar en las líneas anteriores:

“De los 3 a los 13 años, amé cada minuto que pude jugar, y eso se lo debo a mi padre. El tiene mucho que ver con mi éxito actual... pero en la adolescencia sentía que mi padre ponía muchas expectativas en mí. Nuestra relación se basaba exclusivamente en el tenis. Yo quería que el fuera mi papá, no mi entrenador"

Fuente: www.cbzaragoza.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario