domingo, 27 de septiembre de 2009

ANÉCDOTAS NBA

Los únicos jugadores que han capturado más de 50 rebotes en un encuentro son Wilt CHAMBERLAIN y Bill RUSSELL. CHAMBERLAIN ostenta el récord de capturas con 55 rebotes en partido jugado contra los BOSTON CELTICS de RUSSELL el 24 de Noviembre de 1.960.

Wilt CHAMBERLAIN consiguió el único triple doble-doble de la historia de la NBA con 22 puntos, 25 rebotes y 21 asistencias el 2 de Febrero de 1.968.

Nate ARCHIBALD es el único jugador de la historia que en una temporada ha sido máximo anotador y pasador. En 1.972 promedió 34 puntos y 11,3 asistencias por partido.

El 13 de Diciembre de 1.983 los equipos DETROIT y DENVER disputaron el partido de mayor tanteo de la NBA. En el tiempo reglamentario el marcador señaló 145-145. Después de tres prórrogas, en partido terminó con el tanteo de 186-184.

GOLDEN STATE derrotó a DENVER en la temporada 1.990-91 con el resultado récord de anotación sin prórroga de 162—158.

El récord de asistencia de público a un partido es de 61.983, el 29 de Enero de 1.988.

Durante los 10 años de la permanencia de Manute BOL en la NBA, consiguió más tapones (2.086) que puntos (1.599)

El tanteo más bajo en un partido de NBA lo protagonizaron los WAYNE PISTONS y MINNEAPOLIS LAKERS el 22 de Noviembre de 1.950. El resultado:19-18.

El primer ALL-STAR WEEKEND se jugó en BOSTON en 1.984 con la incorporación del Concurso de Mates. La Organización incorporó el Concurso de Triples en 1.986, y el partido de ROOKIES en 1.994.

Un jugador es incluido oficialmente en las clasificaciones estadísticas si ha disputado 70 partidos y realizado 300 tiros de campo, 82 triples y 125 tiros libres, y conseguido 1.000 puntos, 800 rebotes, 400 asistencias, 100 tapones y 125 recuperaciones.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

MI EXPERIENCIA COMO OFICIAL DE MESA

Soy Laura Lumbreras, oficial de mesa del Comité Aragonés de Árbitros de Baloncesto. Llevo en este colectivo desde febrero de 2007. El motivo por el que entré probablemente es bastante diferente del resto de los miembros: mi pareja es árbitro y consiguió convencerme, a pesar del ajetreo que yo podía observar que llevaba durante los fines de semana.

Hice el cursillo mientras estaba de exámenes en la Universidad y pensé que me iba a arrepentir; eran muchas cosas a tener en cuenta durante el partido: el crono, el acta, la flecha, los cambios, los tiempos muertos, etc. Y el agobio de los exámenes no me permitía dejar de pensar que no iba a tener tiempo para todo.

Jamás olvidaré mi primer partido estando yo sola en la mesa. Yo había jugado de pequeña a baloncesto y recuerdo que cada partido me parecía importantísimo, una final prácticamente, por lo que no podía evitar pensar que cualquier mínimo error por mi parte podía arruinar la ilusión de los pequeños que jugaban esa “final” aquel sábado por la mañana. La verdad es que pasé mucha tensión, tuve algún error como es normal, que conseguí solventar gracias a mi compañero árbitro, pero salí con una gran sensación de satisfacción, de habérmelo pasado bien.
A medida que se van haciendo partidos esa tensión disminuye. Vas aprendiendo trucos para no equivocarte; por ejemplo con las faltas, moviendo el bolígrafo en función del equipo que está atacando en cada momento; poniéndote el silbato en la boca cada vez que te piden un cambio o tiempo muerto para que no se te olvide en el momento que haya que darlo; cambiar la flecha de alternancia nada mas finalizar el segundo periodo,… Además te vas proponiendo metas a ti misma para ir mejorando poco a poco, y a medida que las vas consiguiendo te sientes más segura. Lo bueno es que no sólo tu te vas dando cuenta de tus progresos, ya que cuando ves la designación, y por primera vez tienes que hacer la función de cronometrador o de operador de veinticuatro segundos, o tienes un partido de una categoría superior a la que tu perteneces, te sientes orgullosa de que los demás también valoren tu trabajo; y de nuevo vas a ese partido sintiendo una tensión, una responsabilidad de hacerlo bien, y nuevamente sales de esos partidos con una sensación de haber trabajado y disfrutado.

Conocer a mucha gente nueva es otro de los aspectos positivos que he vivido desde que soy anotadora. Hay muy buen rollo entre árbitros y oficiales de mesa. Esto se traslada a la pista, haciendo que los partidos funcionen bien. Somos compañeros y trabajamos como un equipo. También conoces a muchos jugadores y entrenadores, bien por haber jugado en su día con o contra ellos, o bien porque has coincidido en tantos partidos que al final ya los conoces.

Los partidos no siempre salen como desearíamos. A veces hay partidos un poco conflictivos. Hay jugadores y entrenadores que no admiten margen de error, se salen de sus casillas y tienes que escuchar cosas que están fuera de lugar -al menos desde mi punto de vista-. El equivocarse es humano y nos sucede a todos, ¿quién no se ha equivocado nunca?
Por otro lado, una de las cosas que más ilusión me hace al final de un partido es que se reconozca cuando he hecho un buen trabajo, porque los fallos nunca pasan desapercibidos, pero cuando lo has hecho bien nunca está de más que te lo digan. Recuerdo especialmente dos momentos que me hicieron ilusión en su día. Uno de ellos fue al finalizar un partido de escolares entre semana, uno de los entrenadores al recibir su acta del partido, me dijo que me había quedado muy limpia y muy bonita, y me agradeció la actitud. De aquel partido salí con muy buenas sensaciones y una sonrisa en la boca. El otro fue en liga social, me agradecieron el haber sido simpática y atenta en todo momento ante sus peticiones (tanteo, tiempo, faltas, etc.) y el no haber hecho el partido ni muy corto ni muy largo, y también salí muy contenta y satisfecha.

Si hay que poner un pero, lo que no me gusta mucho de esta labor son las épocas en las que hay muchos partidos, toca madrugar, tienes poco tiempo para comer,… Al tener tantos partidos tienes que ir corriendo de un sitio a otro y aun así llegas justo, y acabas el día muy cansado. De todas formas esto no suele darse muy a menudo a lo largo de la temporada. Además el encargado de designar se suele portar muy bien a la hora de poner partidos y si pides alguna franja libre o algún fin de semana de descanso nunca pone pegas, siempre que se siga el procedimiento correctamente.

Durante este tiempo he aprendido muchas cosas, como por ejemplo a hacer muchas cosas a la vez, a dialogar en todo tipo de circunstancias, tanto buenas como malas, a trabajar en equipo, a ser responsable,… En resumen, me ha ayudado a madurar como persona.

No quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que me habéis ayudado desde el primer día hasta hoy.

Laura Lumbreras
Artículo publicado en la web del CLUB DEL ÁRBITRO ARAGONÉS

martes, 22 de septiembre de 2009

SISTEMAS PARA EQUIPOS DE FORMACIÓN

Un objetivo largamente perseguido por los entrenadores del baloncesto de base es desarrollar las capacidades necesarias para construir un juego colectivo libre, elaborado por iniciativa de los jugadores a partir de su percepción del juego y sin intervención del entrenador.

Las fórmulas de juego utilizadas, muy elementales como corresponde a las etapas de iniciación, tienen un tiempo de caducidad. No es posible alargar en el tiempo un tipo de juego en el que se aplican conceptos genéricos elementales –espacios, pasar y cortar, reemplazos- cuando, avanzadas las etapas de formación, los jugadores necesitan, para su crecimiento integral como jugador de baloncesto, la utilización de conceptos de juego específicos acomodados a sus capacidades técnicas-tácticas-físicas-psicológicas.

Para la progresión de las enseñanzas tácticas algunos entrenadores recurren, por desgracia, a anticuados sistemas rígidos como Flex Offense. Como resultado esos entrenadores consiguen que parezca que sus jugadores juegan en equipo, lo que agrada a los puritanos del juego de pases, pero la elección de este tipo de sistema, que es el menos formativo de cuantos pueda elegir, le llevarán al fracaso en su labor como formador de jugadores de baloncesto.

Con este tipo de sistema la indefinición del juego no es lo más grave sino la imposibilidad de aplicaciones individuales técnicas y estratégicas y la demora en aprender recursos estratégicos específicos de obligado conocimiento.

Desde la segunda etapa de formación de los jugadores de baloncesto de base el sistema de juego, en todas sus fases, debe regirse por unos principios y normas que permitan el mejor aprovechamiento de los recursos individuales. En esta etapa entramos en el mundo de los conceptos ofensivos y defensivos. Además, desde la etapa de formación de referencia es obligado el desarrollo de los conceptos desde la libre decisión, para que los jugadores puedan poner en juego sus estrategias individuales.

Para cubrir estas necesidades el entrenador tiene que actuar en diferentes frentes:

La enseñanza de los conocimientos teóricos generales.
El entrenamiento técnico y su aplicación en el juego.
La enseñanza de estrategias individuales y la toma de decisiones correcta.
La enseñanza de conceptos específicos.
La mejora de la capacidad para enlazar las acciones colectivas de forma natural.
Estos planteamientos nos llevan a considerar como inadecuados los sistemas de juego rígidos que, como el sistema nombrado anteriormente, restringen la capacidad de lectura del juego y las habilidades técnicas de los jugadores.

Del mismo modo, deben rechazarse formas de ataque con participación limitada de jugadores y espacios, con conceptos específicos cerrados de resolución directa. Sirva como ejemplo la utilización del Pick and roll de forma independiente y fuera de un contexto de juego colectivo con opciones de libre decisión.

Los entrenadores de baloncesto hemos de adecuar, para los equipos de base, un sistema ofensivo que contenga los máximos conceptos específicos con opciones múltiples por lo que les recomendamos el estudio de los sistemas Diamond & Post (D&P) y Direct Action Offense (D.A.O.)

Independientemente de las diversas características del grupo de jugadores que cada entrenador dirige, que deberán ser tenidas en cuenta, estos sistemas se adaptan perfectamente a las condiciones de juego expuestas y son idóneos para ser utilizados, cada uno de ellos, desde la segunda y tercera etapa respectivamente.

Estos sistemas son de largo recorrido y pueden ser utilizados también en la etapa última de rendimiento.

Fuente www.entrecanastaycanasta.com
(WEB RECOMENDADA)