viernes, 11 de diciembre de 2009

'PERROS VIEJOS'

Todos conocemos la expresión ‘perro viejo’. En nuestro querido deporte se usa bastante, siempre cariñosamente, y en la Liga Social tenemos la suerte de contar con bastantes, seguro que a todos nos vienen a la cabeza unos cuantos nombres que los hemos sufrido en nuestras carnes y también hemos disfrutado con ellos.
Este tipo de personaje se identifica fácilmente desde lejos; jugador veterano, con un físico venido a menos y sonrisa de jugón. Llega al partido poco puntual, con cara de sueño, arrastrando los pies, al hombro le cuelga una vieja bolsa de deporte con el escudo de algún club de renombre, se abraza con varios jugadores del equipo rival que los conoce de múltiples batallas o de haber compartido equipo, y se ponen a recordar aquellos maravillosos años cuando corrían y saltaban más. Seguidamente saluda amigablemente al árbitro y auxiliar, con los que también comenta algunas anécdotas. Por fin llega hasta sus compañeros, les choca la mano a todos mientras les cuenta lo dura que ha sido la noche y que hoy no está para muchos trotes, se sienta en el banquillo para colocarse con tranquilidad un par de destrozadas tobilleras y una rodillera. Su calentamiento es muy breve, sólo pierde un par de minutos en mover algunas articulaciones oxidadas, y rápidamente se hace con un balón para lanzar unos triples.
Pero es desde el inicio del partido donde despliega todas sus armas para llevarse la victoria con el mínimo esfuerzo. Si nuestro personaje es el jugador alto que participa en el salto inicial podemos estar seguros de que va a saltar antes de tiempo y palmeará el balón hacia su compañero adelantado, y luego pasará gran parte del partido sin salir de la zona hasta que los rivales gritan, les ganará bien la posición y bloqueará el rebote con facilidad. Si el ‘perro viejo’ es un jugador exterior no cabe duda de que enchufará los triples hasta con los ojos cerrados y aprovechará cualquier metro que le dejen para lanzar sin apenas despegar los pies del suelo. Y si juega de base ya nos podemos preparar para una exhibición de driblings, pases milimetrados y robos de balón. Al árbitro se lo ha llevado a su terreno desde el primer minuto con su labia y le hace prestar atención a los detalles que más le incomodan de los rivales. Capaz de provocar faltas increíbles en ataque, sacar de quicio a la estrella rival, anotar en los momentos importantes, aconsejar a sus compañeros, detectar rápidamente los puntos débiles y no perder nunca el ánimo aunque el partido esté complicado.
Así que, os recomiendo que disfrutéis de estos cracks y aprender de ellos todo lo que podáis. Los más selectos, como no, juegan en la Social, la mejor Liga del mundo.

Eduardo Gerique

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