miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿VOLVERÁ LA LIGA SUB 21?

"LA LIGA SUB 21 DESAPARECIÓ POR EL MÍNIMO INTERÉS QUE TENÍA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS"

En los últimos meses han sido varios los coordinadores de clubes que me han preguntado porque la Federación ya no organiza la Liga Sub-21 y la respuesta es fácil, por el mínimo interés que tuvo la competición en los últimos años.

Si no recuerdo mal cuando se decidió dejar de organizarla fue porque sólo había siete equipos.
La verdad es que siempre he pensado que esta Liga era el paso previo idóneo para los jóvenes jugadores que pueden dar el salto a Ligas como la Primera Nacional, Primera Aragonesa o incluso EBA. Y que en cualquier caso era mejor que chicos de 18 o 19 años pudieran seguir compitiendo con jóvenes de su edad cuando finalizan la etapa júnior, entre otros motivos, porque a estas edades los jugadores no suelen tener todavía obligaciones laborales que les impidan asistir con regularidad a los entrenamientos y por lo tanto puedan mantener una progresión a todos los niveles.

Por otra parte es obvio que para un chico de 18 años es mejor jugar con rivales de su edad, que tiene sus mismas condiciones físicas, que hacerlo con veteranos, como también ocurre al revés. Y en estos momentos hay muchos equipos de jóvenes jugando en Ligas como la Social, que precisamente no está pensada para ellos, sino para jugadores más veteranos que sólo buscan divertirse, que suelen juntarse, cuando pueden, un día a la semana para entrenar y que desde luego por sus diferentes compromisos laborales o familiares a veces no pueden acudir con regularidad ni a los entrenamientos ni a los propios partidos.


Así, que a pesar de los intentos fallidos, también soy de los que piensan que la Federación debería de volver a retomar en el futuro la Liga Sub-21. La única duda que tengo es la edad límite que debería tener la competición.
Vista las experiencias pasadas, pienso que se debería de ampliar el límite, es decir, en lugar de ser sólo para chicos de hasta 20-21 años que fuera hasta los 23, entre otros motivos, para que los clubes o equipos tuvieran más margen de maniobra a la hora de configurar sus equipos.

Artículo: Antonio Sierra
Publicado en la revista digital BASKETFAB nº6
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viernes, 11 de diciembre de 2009

'PERROS VIEJOS'

Todos conocemos la expresión ‘perro viejo’. En nuestro querido deporte se usa bastante, siempre cariñosamente, y en la Liga Social tenemos la suerte de contar con bastantes, seguro que a todos nos vienen a la cabeza unos cuantos nombres que los hemos sufrido en nuestras carnes y también hemos disfrutado con ellos.
Este tipo de personaje se identifica fácilmente desde lejos; jugador veterano, con un físico venido a menos y sonrisa de jugón. Llega al partido poco puntual, con cara de sueño, arrastrando los pies, al hombro le cuelga una vieja bolsa de deporte con el escudo de algún club de renombre, se abraza con varios jugadores del equipo rival que los conoce de múltiples batallas o de haber compartido equipo, y se ponen a recordar aquellos maravillosos años cuando corrían y saltaban más. Seguidamente saluda amigablemente al árbitro y auxiliar, con los que también comenta algunas anécdotas. Por fin llega hasta sus compañeros, les choca la mano a todos mientras les cuenta lo dura que ha sido la noche y que hoy no está para muchos trotes, se sienta en el banquillo para colocarse con tranquilidad un par de destrozadas tobilleras y una rodillera. Su calentamiento es muy breve, sólo pierde un par de minutos en mover algunas articulaciones oxidadas, y rápidamente se hace con un balón para lanzar unos triples.
Pero es desde el inicio del partido donde despliega todas sus armas para llevarse la victoria con el mínimo esfuerzo. Si nuestro personaje es el jugador alto que participa en el salto inicial podemos estar seguros de que va a saltar antes de tiempo y palmeará el balón hacia su compañero adelantado, y luego pasará gran parte del partido sin salir de la zona hasta que los rivales gritan, les ganará bien la posición y bloqueará el rebote con facilidad. Si el ‘perro viejo’ es un jugador exterior no cabe duda de que enchufará los triples hasta con los ojos cerrados y aprovechará cualquier metro que le dejen para lanzar sin apenas despegar los pies del suelo. Y si juega de base ya nos podemos preparar para una exhibición de driblings, pases milimetrados y robos de balón. Al árbitro se lo ha llevado a su terreno desde el primer minuto con su labia y le hace prestar atención a los detalles que más le incomodan de los rivales. Capaz de provocar faltas increíbles en ataque, sacar de quicio a la estrella rival, anotar en los momentos importantes, aconsejar a sus compañeros, detectar rápidamente los puntos débiles y no perder nunca el ánimo aunque el partido esté complicado.
Así que, os recomiendo que disfrutéis de estos cracks y aprender de ellos todo lo que podáis. Los más selectos, como no, juegan en la Social, la mejor Liga del mundo.

Eduardo Gerique

lunes, 30 de noviembre de 2009

ENTRENADORES ENFERMOS DE BALONCESTO

Muchos de nosotros, hablando de baloncesto nos centramos muchas veces en las virtudes y defectos de los equipos, de los jugadores y como no de los entrenadores, raro es cuando el comentario es positivo ,pero mas raro aun es ponernos en el lugar de ellos y entrar a valorar ese trabajo y esfuerzo que hay detrás de la figura del entrenador.
Durante toda la temporada planifican cada detalle del equipo, puntos a mejorar en el juego individual y colectivo de los jugadores, luchando contra las adversidades propias de la competición, lesiones, compromisos de los jugadores (BBC, bodas, bautizos y comuniones, viajes de estudio).
Los propios estudios, aplazamientos y adelantamientos de partidos y demás obstáculos que son ajenos al juego. La esencia del baloncesto, sobre todo en categorías de formación debería ser disfrutar del deporte y tener la recompensa de la mejora de los jugadores, pero el entrenador va más allá y hasta puede llegar a somatizar en su propio cuerpo esa tensión por la mejora y evolución del equipo.
El Estrés, del inglés, "stress", fatiga, viene desencadenado por varias medidas de defensa del cuerpo ante situaciones adversas, lo malo es que estas medidas también pueden llevar a causarnos molestias .¿Que entrenador no ha llegado a experimentar esa tensión previa a un partido importante?,síntomas tales como : insomnio, nerviosismo, falta de apetito, dolor de cabeza ,dolores musculares ,la sintomatología es amplia ¿Pero a que le llamamos situaciones adversas en baloncesto ?,podrían deberse a compromisos personales externos al juego que nos impiden centrarnos en él, lesiones de jugadores ,un calendario complicado ,una buena racha de un rival próximo, la falta de motivación propia o de los jugadores, un mal ambiente de club....Se renuncian a muchas cosas por este deporte , tiempo con familia, amigos, parejas (aprovechando que estamos en semana santa: bendit@s aquell@s que aguantan a un entrenador), tiempo de estudio, ya no solo el tiempo físico del trabajo de pista, es algo que te persigue hasta casa, rondándote la cabeza, os sentís identificados? A medida que avanza la competición y nuestro equipo va mejorando en juego, y las aspiraciones van subiendo, nuestro sufrimiento va exponencialmente ascendiendo hasta ser un enemigo contra nuestros fines.
El agotamiento mental es enorme, trabajo de pretemporada a partir de septiembre y en algunos clubes aprovechando los últimos coleteos de agosto, 9 meses de competición ,donde hipotecamos cada fin de semana no solo con nuestro partido, también aprovechando para ver otras categorías o posibles rivales, viendo a otros entrenadores, Navidad y Semana Santa mientras gran parte de España se moviliza para disfrutar de unos cuantos días de asueto, el entrenador prepara el sprint final del año, torneos, sesiones dobles de trabajo, postemporada, y para adornar este bonito pastel, durante todo el año cursos de formación, charlas, clinics, tecnificaciones, campeonatos nacionales, regionales... bendito agobio pensarán muchos, una adicción propia de las drogas, mejor vista pero también capaz de agotar a cualquiera.
Hablando con un compañero entrenador, inmerso en los últimos compases de la liga Junior masculina, me dijo que estaba deseando que acabase ya, con mejor o peor clasificación, el cansancio físico y mental era evidente en su rostro, síntomas de insomnio durante 2 semanas (los 2 partidos de su cruce).y sobre todo el agotamiento mental de esos días, no se si alegrarme o no, porque aun le quedaran otras 2 semanas de angustia...
En este poco mas de un mes de competición que queda en la Región, donde todas las competiciones pasan por sus etapas finales, más de un entrenador, estará o pasará por estos síntomas, solo os digo que no os preocupéis, es normal ... estáis enfermos de baloncesto.
Juan Víctor Lorente Olazábal

domingo, 22 de noviembre de 2009

UNA CLASE MAGISTRAL - PABLO HERNÁNDEZ

Pablo Hernández, joven entrenador de la cantera Aragonesa y un amante del baloncesto formativo, nos da el placer de publicar unos artículos que tanto para él como para todos nosotros son una auténtica joya. Esperamos que todos los disfrutéis. Gracias Pablo.
ART.Nº1 LA IMPORTANCIA DEL ENTRENADOR EN LOS EQUIPOS DE FORMACIÓN
No hay ningún entrenador en el mundo que no considere básico y fundamental el trabajo en los equipos de formación. Para formar a un futuro jugador de baloncesto debemos tener en cuenta una serie de capacidades que poco a poco debe desarrollar, para ser capaz de dar respuesta a las situaciones, que después se va a encontrar durante los partidos.

Para conseguir desarrollar esos conceptos y capacidades que el jugador debe adquirir, el entrenador de estos chicos debe conocer a fondo el baloncesto, debe conocer todos los entresijos de dicho deporte, debe conocer cualquier aspecto del juego que el chico se podrá encontrar. Desde esta perspectiva, el entrenador de formación podrá hacer una programación y una planificación lo mas compleja posible, que consiga trasladar todas esas situaciones al entrenamiento y preparar al chico/a para la competición.
Saber orientar y dar contenido a la formación inicial de cualquier jugador de baloncesto es por tanto el primer eslabón de la cadena. Pero el jugador de basket nunca juega sólo, tiene unos compañeros y unos rivales, por ello será necesario saber enfocar esa preparación individual para integrarla dentro del trabajo colectivo de un equipo, este sería otro eslabón importante de la cadena. Todos estos pasos de trabajo con el jugador se deben de hacer de una manera racional y progresiva (primero que sepa andar y luego que corra).
Pero debemos de tener en cuenta que hay muchos modelos posibles de planificar el proceso de formación de un jugador, hay muchas formas de enfocar la enseñanza del jugador en formación. Si importante es enseñar, mas importante aún es saber corregir y perfeccionar lo que se va aprendiendo, es de esa manera como se construye poco a poco la capacidad técnica y colectiva del jugador de baloncesto. En este aspecto es vital la figura del entrenador-profesor y las características que debe reunir:

CARACTERÍSTICAS DE UN ENTRENADOR DE FORMACIÓN
-Ser buen profesor y educador
-Que conozca las características psicosociales mas relevantes de los chicos que estarán a su cargo.
-Que enseñe bien los Fundamentos Técnicos (TÉCNICA INDIVIDUAL).
-Que consiga hacer que los chavales disfruten y se diviertan jugando y entrenando (esto se me antoja clave y capital).
-Que domine estrategias que le permitan desarrollar un método de entrenamiento y una forma de trabajar que facilite la educación integral del jugador.
-Que sea capaz de inculcarles la ilusión y el cariño por la práctica del basket.
-Que les transmita confianza en si mismos, esto se traducirá en que crezca paulatinamente su autoestima y sean capaces de tomar iniciativas personales a la hora de tomar decisiones en los partidos (lectura del juego).

ERRORES A EVITAR EN EL TRABAJO DE FORMACIÓN
A veces los entrenadores cometemos errores en el trabajo de formación, voy a enumerar algunos de ellos que con una adecuada mentalización podríamos evitar:
-Elegir a los entrenadores mas novatos para el trabajo de formación.
-Querer enseñar muchas cosas a la vez, a veces estamos tan ávidos de querer dar información que apabullamos de esta a los jugadores, los bombardeamos con demasiadas ideas y les creamos confusión.
-No seguir la progresión adecuada, por ejemplo llevar a cabo un movimiento de ataque sin tener los conceptos básicos aprendidos.
-Obsesionarnos con llevar a la práctica en nuestros equipos lo que vemos a diario en TV en los equipos de ACB, NBA, en cuanto a táctica y estrategia, etc.
-Pensar demasiado en conseguir victorias y campeonatos, olvidándonos de lo fundamental entrenar al jugador para que crezca a nivel individual y colectivo (formar).
-Pensar mas en lo que nos gustaría a nosotros que en los chavales que tenemos a nuestro lado, nos tenemos que adaptar a las edades y características de los chicos/as y darles oportunidades de progresar a todos, no solo a los teóricamente buenos (que todos tengan minutos y nuestra atención).
-Tener poca paciencia con los jugadores altos y encasillarlos a jugar solo bajo aro, debemos acostumbrarlos en los entrenamientos a desenvolverse en todas las posiciones.

CONCLUSIÓN FINAL
Me voy a limitar en este apartado a poner una frase del magistral DAN PETERSON en su libro “Mi Credo Baloncestístico”.
“Un entrenador es mas grande cuando usa la lógica, la simplicidad, la honestidad, la humanidad y la humildad”. “El mejor entrenador de formación es el que capta la importancia de su trabajo y es capaz de tener la habilidad de dar algo por encima de sus propios límites”.
EDUARDO BURGOS

ART.Nº 2 ARBITRAJE. PRINCIPIO DE VENTAJA
El principio ventaja-desventaja constituye una buena filosofía siempre que se aplique correctamente. Desafortunadamente esto no ocurre así, pues solo los árbitros con talento y los más experimentados parecen dominar el fundamento básico de dicho principio ante las faltas y violaciones. Es importante que ambos árbitros usen la misma consistencia al aplicar esta filosofía durante todo el partido.

No hay que ocultarse tras el principio de ventaja-desventaja. Las conductas violentas y las antideportivas deben ser arbitradas correctamente y con firmeza, no habiendo lugar pues para estas acciones en el Baloncesto. En este sentido se observa como los árbitros utilizan la filosofía de la ventaja-desventaja en situaciones en las que en la mayoría de las acciones se está poco seguro de la conveniencia de pitar o no pitar. Al respecto conviene tener en cuenta la importancia que representa el tener un buen conocimiento del juego para el análisis, valoración y decisión de las situaciones que ocurren durante el partido.

Los entrenadores se enfadan y se exaltan cuando ven que los jugadores contrarios ganan ventaja claramente ilegales durante el partido. La inconsistencia a la hora de penalizar las faltas y las violaciones constituye uno de los principales motivos por los que se genera tensión entre entrenadores, árbitros y jugadores. La comunicación es esencial en el juego moderno, ahora bien, comunicación no significa diálogo continuo o conversación. Los mejores árbitros saben cuando una comunicación verbal es necesaria y apropiada. El reconocimiento o la aceptación pueden ayudar a reducir la crispación. Los árbitros tienen que saber “apagar el fuego” y no avivarlo. Hay que tratar a entrenadores y jugadores con humildad y respeto evitando por el contrario la agresividad y la imposición en el terreno de juego. El objetivo que se pretende no es lograr ser el más querido o ser popular sino el de ser más correcto y equitativo con ambos equipos; en definitiva poder llegar a entender el papel que cada uno desempeña en el juego.
Enrique Laguna
ART.Nº3 APRENDIZAJE DEL BALONCESTO EN EL MEDIO ESCOLAR
El aprendizaje deportivo es un cambio relativamente permanente en la conducta producto del entrenamiento y de la experiencia. Constituye tanto un proceso de adaptación al entorno como la progresión de sucesivos ajustes que pasan de lo simple a lo complejo.
Durante las primeras etapas del aprendizaje debe ir orientado a que el niño alcance un desarrollo psicomotor (destrezas simples) y a la adquisición de unos recursos propios del baloncesto, que le permitirán superar las exigencias del juego.
Por ejemplo, el aprendizaje del tiro a canasta irá precedido de la adquisición de destrezas simples como: percepción del propio cuerpo, el equilibrio, la coordinación pierna-brazo, los saltos, el agarre del balón, los lanzamientos, la precisión, etc.

La percepción es la base de todo aprendizaje. A la hora de planificar el trabajo que desarrollaremos en la clase debemos considerar:
1. La eficacia de los métodos de aprendizaje varían para cada persona.
2. La anticipación o retraso indebido en la programación hacen surgir problemas que repercutirán en la personalidad del niño y especialmente en los mecanismos de la motivación.
3. El desconocimiento del grado de dificultad que supone el logro de un determinado objetivo, nos lleva a tomar el fracaso como una falta de aptitud del niño, en lugar de recapacitar si nuestros métodos son los mas adecuados.

COMO APRENDEN LOS JUGADORES
En el aprendizaje de las habilidades motrices propias de este deporte, los mejores resultados se obtienen con métodos que combinan demostraciones, instrucciones verbales sencillas y guías visuales. Todas ellas acompañadas por la práctica necesaria.
Los puntos que se deben considerar de mayor interés son:

Demostración
a) En principio la atención del niño no va dirigida a los detalles sino a la impresión general.
b) La idea del gesto técnico total puede fortalecerse en una segunda fase dirigiendo la atención del niño hacia ciertos detalles clave que van a servir de puntos de control del rendimiento que se alcanza.
c) La gran importancia de una imagen correcta, nos obliga a los entrenadores a mejorar nuestra técnica individual para ofrecer los mejores modelos a imitar posibles.

Instrucciones verbales sencillas
Utilizando el lenguaje del niño, llegaremos a él antes que usando términos técnicos que no comprende. Poco a poco iremos elaborando un vocabulario de movimientos que mas adelante podrá usarse al trabajar ejercicios más complejos.

Objetivos claros
Cada ejercicio encaminado al aprendizaje debe ser enunciado por un objetivo claro y alcanzable, nuestras indicaciones deberán entrarse en él.

Selección de ejercicios
Seleccionaremos los ejercicios a realizar en función de:
a) Ejercicios de complejidad asimilable por los chavales.
b) Ejercicios en los que aprovecharemos hábitos motores adquiridos anteriormente. Ejercicios de transferencia de hábitos.

• Repeticiones
La práctica si va acompañada del deseo de superación es necesaria para mantener un estado de eficacia o para mejorar la destreza que se trabaja.

Duración e intensidad
¿Qué duración e intensidad deben de tener los ejercicios y las clases?
Esto dependerá de:
-La edad de los chavales.
-La dificultad de la destreza.
-El objetivo que se pretenda.
-El nivel de aprendizaje previo.
-las condiciones ambientales.
La duración no debe ser corta ya que perjudicamos la adaptación del niño al ejercicio y la retención del gesto técnico. Tampoco debe ser muy prolongada, pues provocamos la rutina y disminuye la atención del escolar.
En cuanto a la intensidad se debe tener en cuenta el nivel de maduración fisiológica alcanzado por el alumno.
La relación duración-intensidad nos obliga a introducir intervalos de recuperación, esta pausa puede ser activa (realizando ejercicios ya dominados de baja intensidad) o pasiva (nos dedicamos a la corrección de errores).

COMO SE GUÍA EL APRENDIZAJE
Referente a la actuación que tenemos los entrenadores-profesores durante el desarrollo de los ejercicios, distinguiremos tres misiones importantes:

• 1) Regulación del ritmo y mecánica del ejercicio
La colocación del entrenador-profesor y su actitud en la cancha son muy importantes en el desarrollo de los ejercicios.
Observamos profesores que solo corrigen la mecánica de un ejercicio y la rotación de los jugadores, etc, olvidándose de los aspectos de tipo técnico.
La percepción y estructuración espacio-temporal será uno de nuestros principales objetivos en las etapas iniciales del aprendizaje, esto hará que se coja una buena base que nos permitirá evolucionar desde los ejercicios mas simples a los mas complejos.

• 2) Corrección de errores
En las sesiones de Educación Física y los entrenamientos debemos alternar las correcciones con estímulos positivos a fin de mantener la concentración en el trabajo que se desarrolle.
Debemos convencer a nuestros alumnos de que corregir no significa cambiar una acción que se hace mal, sino dar ideas para mejorarla.
Las correcciones positivas, sugerencias sobre “que hacer” en lugar de “que no hacer” favorecen el aprendizaje rápido.
Es de vital importancia saber variar por parte del entrenador-profesor el método correctivo, en función de si la corrección se hace de forma general o individual.
Las mas generales se pueden hacer en las pausas de recuperación entre los ejercicios. Si el niño necesita una corrección mas puntual lo apartamos un momento del resto del grupo que seguirá trabajando. Incidimos en la corrección del error sin que el chaval se sienta incómodo al no sentirse observado.
Los entrenadores-profesores debemos reflexionar si participamos en el error, es decir ante un error susceptible de corrección analizaremos que nivel del mecanismo de aprendizaje lo está provocando:
-¿El error está en el estímulo?
-¿La causa está en la percepción?
-¿Es un problema de decisión?
-¿Está el alumno capacitado para responder adecuadamente?
Ante la complejidad que para el alumno puede tener un determinado ejercicio, intentaremos en la medida de lo posible fraccionar los ejercicios para corregir, se pondrá máximo empeño en que la corrección facilite la asimilación y no que la entorpezca.
Los niños de 8-9 años tienen poco desarrollada su capacidad analítica. Sin embargo su capacidad sintética, aprendizaje por imitación, está mas desarrollada.
Ante un fundamento que cuesta asimilar lo fraccionaremos en partes relacionadas con los diferentes aspectos del mismo.
Por ejemplo, si queremos que los niños aprendan a entrar a canasta, la secuencia de fraccionamiento podría ser:
1) Correr
2) Correr dando pasos de entrada.
3) Entradas desde parada (con balón).
4) Entradas desde el dribling (con balón)
5) Entradas tras recepción de un pase (con balón).
Por último en la corrección nuestra imparcialidad nos obligará a buscar incentivos para que el que realiza bien las cosas y para el que tiene dificultades de aprendizaje (todos tienen metas que alcanzar).

• 3) Estimular a los alumnos-jugadores
¿Qué consideramos importante para estimular al grupo?
1. La propia motivación del profesor
Nuestra misión en estas edades es antes que nada educativo. No olvidemos nunca que somos facilitadotes y catalizadores de los procesos de aprendizaje, de comportamientos y hábitos en los que el niño no es objeto sino protagonista de su educación.
Nosotros debemos contribuir a crear el clima de trabajo adecuado para facilitar el aprendizaje, considerándonos como un medio a disposición del grupo.
Hay unos principios que se consideran básicos para el trabajo en grupo: asistencia, puntualidad, concentración, línea de actuación, respeto a los compañeros, etc. El profesor debe predicar con el ejemplo en todos estos aspectos.

2. Dar ánimos
Los profesores-entrenadores tenemos la misión de instruir en el sentido de respeto al contrario y animar al propio equipo o clase.

3. Dar a conocer los resultados
Con la retroalimentación de resultados el niño va reajustando sus acciones hasta automatizarlas.
4. Hacer atractivos los ejercicios
El niño aprende y disfruta de su actividad en mayor medida si esta implica un cierto desafío a su habilidad.
La imaginación creadora es una poderosa fuerza motivadora en el aprendizaje de cualquier deporte.
El ejercicio en sí puede resultar atractivo al jugador por su mecánica, por su objetivo, etc.

LAS SESIONES
Siempre debemos tener en cuenta que no es lo mismo hacer un entrenamiento con los chavales que llevar a cabo una sesión de Educación Física. Es cierto que hay connotaciones y aspectos similares pero también hay diferencias que debemos de considerar.

a) Su temporalización
Generalmente una sesión de E. física vine a durar entre 45´ y una hora. Si el trabajo se desarrolla a gran ritmo a lo mejor no es necesario llegar al límite.
Si el entrenamiento o la clase ha sido con muchas interrupciones y paradas podemos sobrepasarla algo.
No olvidemos también la fatiga mental, puede ocurrir que el entrenamiento haya sido suave pero el niño esté cansado o aburrido, en este caso no es conveniente extenderlo.

b) Partes de una sesión
Como de todos es sabido una sesión tiene tres partes: 1) Calentamiento, 2) Parte principal que hacemos coincidir con la fase de máxima asimilación y 3) Relajación o vuelta a la calma que la iniciamos cuando apreciamos que el niño entra en el periodo de saturación.
No podemos acotar cuando empieza y acaba una fase, ello dependerá de:
-Las características personales de cada niño.
-La motivación interna del niño.
-La preparación previa fisico-técnica del escolar.
-La propia intensidad de la sesión.
En general cuando la sesión dura una hora, el periodo de saturación empieza a los 45´ aproximadamente.
El calentamiento es muy importante para lograr un acomodo físico al trabajo posterior y para evitar riesgo de lesiones. Debe empezar por ligeros ejercicios y después ir progresando paulatinamente en su intensidad. De esa forma el organismo del niño se va adaptando al esfuerzo.
Los ejercicios de baloncesto que vayamos incorporando irán aumentando paulatinamente su dificultad, en las últimas edades podemos introducir algunos aspectos tácticos.

c) Consideraciones pedagógicas de las sesiones
-Cuando el jugador entiende el fundamento está en condiciones de hacer series de repeticiones. Hay que repetirlas en situaciones reales de juego.
-Los hábitos adquiridos no se pierden, pero si no se practican perdemos en velocidad de ejecución.
-El nº de repeticiones idónea es relativo, depende de cada ejercicio y de cada jugador.
-No siempre hay que utilizar el mismo ejercicio para enseñar un fundamento. Hay que diversificar los ejercicios para evitar la rutina y la monotonía. Intentar que los ejercicios sean variados y divertidos.
-Tampoco es bueno cambiar constantemente de ejercicio, ya que se pierde mucho tiempo en explicaciones y confundimos a los jugadores.
-Hay que ser imaginativos y creativos en el entrenamiento. Inventar y variar nosotros los ejercicios y no limitarnos a copiar de los demás., esto no quiere decir que no consultemos a otros profesores-entrenadores.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

HISTORIA DE UN SECTOR

Resulta que estaba el otro día tranquilamente chateando por el tuenti, cuando de pronto Óscar Mayoral me propuso escribir un artículo sobre el sector en el que ambos habíamos participado la temporada pasada. Que tratara de hablar sobre las experiencias que habíamos vivido, de lo que habíamos aprendido en él.


Dicho y hecho, acepté gustoso y me puse manos a la obra. Me quedé frente al teclado, tratando de recordar algún momento que pudiera usar para acabar hablando de lo que se supone significan este tipo de torneos. Un premio, un reconocimiento, un golpe de suerte. Si os soy sincero, no encontré ninguno. Estaba cometiendo un error garrafal, y era el intentar aislar la media semana que duró el sector de la temporada entera que lo precedía. No puedo separar una cosa de la otra, por lo que el artículo que sigue debe abarcar una temporada entera, y entonces, cuando estéis puestos en antecedentes, comenzar a hablar de lo que supuso el sector, colofón de 8 meses increíbles.

Si no os importa, comenzaré por presentarme.
Soy Andrés Membrado, amante de este deporte y afortunado jugador del mismo en el C.N. Helios. ¿Por qué lo de afortunado? Muy sencillo, por haber podido formar parte de un club en el todavía priman los valores del esfuerzo, del sacrificio, del sentimiento de equipo, y, por encima de todo, por haber podido llevarlos a cabo en compañía de gente increíble.

Abramos ya con el tema.
Temporada 2008-2009, ahí estábamos, el primer día de entrenamiento, los nueve de siempre, Adri, Jose Carlos, Artús, Luisete, Marcos, Samu, Curros, Tello y yo. Después de una primera temporada en la categoría bastante dura, no teníamos otra cosa en la cabeza que el sacarnos la espinita de un mal año. Teníamos cinco tíos enfrente, Paquito, Hugo, Rodrigo, Antonio y Óscar, que entreban a formar parte del equipo. A todos nos pasaron las mismas dudas por la cabeza “¿Qué tal nos irá con el entrenador nuevo?”, “¿Como será este tío?”. Bastaron un par de semanas para disiparlas todas. Hugo, Fran y Rodrigo se metieron rápidamente dentro del grupo, y tanto Antonio como Óscar dejaron patente que, fuera de ser dos grandes entrenadores, eran dos tíos cojonudos.

Como veis, la (pre)temporada no podía empezar mejor. En la cancha, todos dábamos lo que se pedía de nosotros. Fuera de ella, disfrutábamos como el que más. Fue en este momento cuando empezamos a hablar del sector,y del campeonato de España. Éramos conscientes de la oportunidad que teníamos, y no dudo que aquello no hizo otra cosa que motivarnos mucho más de lo que ya estábamos.

Resumiré un poco bastante toda la parte referente a la temporada en sí misma, que no es cuestión de aburrir al personal. Como todos los que pertenecemos al mundillo sabemos, esta es muy larga y a los baches son constantes. En la cancha, tuvimos momentos buenos y malos. También fuera de ella. Y aunque suene a tópico, no fue otra cosa que la fuerza del grupo, el apoyo entre nosotros, lo que nos ayudó a superarlos, y continuar hacia adelante. Así pues, pasamos de perder en casa contra el Salvador a lograr ganar al CAI en la suya, y logramos convencer a un compañero para que acabara el año con el equipo, que casi deja por motivos escolares. Los 14 componentes del equipo logramos, gracias a la fuerza del conjunto, que nadie se descolgara, que todos nos sintiéramos partícipes de los éxitos del mismo. Que todos disfrutáramos y remáramos en la misma dirección. Lo más importante, sin duda, fue que se logró que nos diéramos cuenta de que, todas las semanas, teníamos un rato para olvidarnos de todo, centrarnos en el baloncesto, y disfrutar, disfrutar con otros 13 compañeros como nosotros. Y así, entre todos, fue como conseguimos llegar a tope al tramo final de la competición, a la Final a Cuatro de Utebo.

Allí, el objetivo que todos teníamos en mente, a un partido de nuestra mano. No desaprovechamos la oportunidad. Vencimos en la semifinal al equipo “local”, logrando el pase a la final. En ella, nos esperaba un CAI, al que habíamos ganado en temporada. Lo dimos todo. Peleamos cada balón, cada rebote, cada posesión. Al acabar el partido, fuimos el equipo más feliz sobre la cancha. Perdimos, sí, pero habíamos luchado, habíamos disfrutado, y habíamos cumplido el objetivo. Teníamos ese pase para el sector.

(Antes de hablar sobre el sector, me veo obligado a hacer un pequeño recordatorio negativo, pues uno de nosotros no pudo venir, por las fechas de exámenes en las que nos íbamos. Una auténtica lástima, pues este año ya dejó el baloncesto y habría sido una despedida fantástica...bueno, continúo)
Me acuerdo del día que salimos. Habíamos quedado a las 3 en Helios, para ir hasta Puig-Cerda en unas “furgonetas”. En el ambiente no había otra cosa que ilusión, alegría. El viaje fue larguísimo (casi 6 horas hasta que llegamos), pero esto casi nos animó más. En las furgonetas vivimos una auténtica fiesta. Más aun cuando una de ellas se confundió de camino y llego una hora y media más tarde a la residencia....lo cual tiene más gracia si decimos que en esta furgoneta iba Óscar Mayoral, acérrimo culé, y que los noventa minutos extra de viaje le hicieron perderse la final de la Champions. La cosa, como veis, no pudo empezar mejor...

Antes de entrar en el tema, nota explicativa. La competición. El torneo consistía en dos grupos de cuatro equipos:

Grupo A: San Cernín de Pamplona (1º Navarra), La Salle de Palma, Joventut de Badalona (1º Catalunya), y nosotros.
Grupo B: Cornellà (2º Catalunya), Easo de San Sebastian (1º País Vasco), Clavijo (1º La Rioja) y FC Barcelona (3º Catalunya)
entre los cuales se jugaba una liguilla. Los dos primeros de cada grupo hacían una final a 4, en la que los tres primeros clasificados obtendrían el pase al campeonato de España. Ya que estábamos allí, íbamos a ir a por todas. Si ganábamos a La Salle y a San Cernín pasaríamos a la segunda fase.

El primer día perdimos por un ajustado 105-98 ante un gran La Salle (nos metieron 13 triples, uno de ellos en el último segundo desde mediocampo). Decíamos adiós a nuestras opciones de clasificación para la segunda fase. Tocaba el Joventut al día siguiente (95-61), para acabar la competición con la victoria ante San Cernín por 30 puntos (95-65). Salimos con una sonrisa de oreja a oreja, no pudimos hacer más en ningún partido, y el puesto era lo de menos (la clasificación final fue Joventut-Easo-Barcelona-La Salle, quedándose nuestro amigos de Mahón fuera del campeonato, para el que quiera saberlo). La verdad es que durante nuestra estancia en Puig-Cerda las dos horas de partido por las mañanas eran algo secundario. Nos dieron mucho más juego las otras 22 horas restantes.

Los cinco días que duró el sector se pasaron volando, como suele ser normal en estos casos. Eso sí, dieron para muchas cosas. Fueron de ese tipo de días sobre los que, de vuelta en casa, te dan para tumbarte sobre la cama y reflexionar. Imagino que aquellos que también lo han vivido saben a lo que me refiero. De pronto, te das cuenta de todo lo que ha crecido el equipo en esa media semana, creyéndose por fin lo bueno que siempre ha sido. Poco a poco, te vuelven a la piel muchos de los sentimientos vividos. Aquel de orgullo, cuando ves que te ganaste el derecho de perder por 30 ante el Joventut. Ese otro de satisfacción, cuando te das cuenta de adónde han ido a parar todas las horas de esfuerzo que te dejaste en los entrenamientos, y todo lo que han dado de sí. Ese tan simple, el de la felicidad. Muchos otros. El último que llega, la añoranza. Este lo hace diez minutos después, cuando tienes que abrir el libro de matemáticas para un examen de evaluación. Entre funciones exponenciales y logarítmicas, no puedes quitarte de la cabeza una de las partidas de guiñote, estelares duelos Adri y Paco contra Hugo y yo, y no puedes hacer otra cosa que meterte al tuenti y ponerle un “no tienes ni mierda en los pantalones” a cada uno.

Al final lo que queda es eso, por encima de partidos, de entrenamientos, de sectores, de temporadas. Queda el ver una puta foto y decir, con un orgullo que no te conocías, “Si señor, yo fui parte de este equipazo”.

Hugo, Adri, Jose Carlos, Artús, Paquito, Samu, Tello, Luis, Curros, Antonio, Óscar, Marcos, Rodrigo, gracias por una temporada, sector incluido, maravillosa.

Y a por otra igual. Que ya sabéis, Somos Azules, Somos Helios.

Andrés Membrado

martes, 3 de noviembre de 2009

Mentiras piadosas

Iremos poniendo por aquí algunos de los artículos que más gustaron de los que se publicaron en el diario Equipo en la sección 'Así veo la Social' (por Eduardo Gerique).
Empezaremos con este que también serviría para cualquier otra categoría:


Ya llevamos muchos años en la Liga Social y nos hemos acostumbrando a las andadas de nuestros compañeros. Sabemos cómo van a actuar en todo momento, incluso con mucha antelación.

Nos conocemos tanto que ya intuimos como va a actuar cada uno en cada momento. Hay frases típicas que todas las semanas oímos decir a más de uno del equipo, muchas de ellas intuyes que no se van a cumplir ni de casualidad. Incluso cuando tú mismo las dices te das cuenta de que la posibilidad que se cumpla es muy remota. No se si se podrían llamar mentiras, porque no se dicen con premeditada intención de faltar a la verdad. En la mayoría de las ocasiones las decimos por cumplir y que los compañeros se queden tranquilos.

Les pueden llamar como quieran, pero en este texto las voy a llamar ‘grandes mentiras de la Social’. Aquí anoto las diez que más he escuchado, incluso alguna se me ha escapado en más de una ocasión:

1- “¿Jugamos el domingo a las 9:30?, vale, ahí estaré puntual”.
2- “Este año tenemos buen equipo, seguro que entramos en play-off”.
3- “Esta temporada me voy a comprometer ir a todos los entrenamientos”.
4- “Tú corre, que ya te pasaremos”.
5- “Que buenos fichajes hemos hecho, y además vendrán a todos los partidos”.
6- “Hoy no saldré, que jugamos mañana temprano”.
7- “Bueno, quedamos un rato, pero en plan tranquilos, acuérdate que mañana jugamos”.
8- “Vale, echamos la última en este garito y nos vamos a dormir, pero sólo una”.
9- “Venga, mañana nos vemos en el partido. Iré pronto para calentar bien”.
10- “Tengo comida familiar y no se si podré ir a jugar”.

martes, 6 de octubre de 2009

El baloncesto todavía les debe mucho

Nacho Pastor tuvo su merecido homenaje con su reconocimiento a título póstumo por parte de la Federación Aragonesa de Baloncesto, el día que se entregaron las distinciones a los más destacados de la temporada 2008-09.
La familia recogió el detalle y fue un momento muy emocionante para todos los presentes.
El pasado sábado 3 de octubre sus amigos se volvían a juntar para dedicarle un gran homenaje bajo el lema “I Memorial Nacho Pastor”, celebrado en el colegio Tío Jorge, siendo cuatro equipos los que participaron, sin nombrar la multitud de personas en las gradas: Bajo Gállego, CB Arrabal, Tocho Mocho y un combinado formado por amigos de Nacho.
Desde las nueve de la mañana jugaron partidos en esta mítica cancha que ha disfrutado de los mejores momentos de este gran jugador, y mejor persona. Cada canasta convertida será recordada como si la hubiese anotado él. La emoción del momento se mezcló con el buen humor que siempre ha reinado entre Nacho y sus amigos.

Hace pocos días se cumplieron seis años del fallecimiento de otro de los personajes que más ha hecho por el baloncesto aragonés: Jorge Mena.
Este pequeño gran hombre sigue siendo recordado en muchas conversaciones por jugadores de las mejores generaciones que ha dado el baloncesto.
Todos los homenajes son pocos para este tipo de personas que han trabajado sin descanso pensando sólo en lo mejor para los jugadores. El pabellón de Escolapios lleva el nombre de Jorge Mena; un nombre que todavía transmite mucha energía a todos los que le conocían, que cada vez que entran a ese especial pabellón les entra un cosquilleo por el cuerpo y muchas ganas de jugar.
Todavía parece oírse el eco de las palabras de este verdadero fenómeno, que logró que para muchos el baloncesto fuese algo más que un deporte.

Partido disputado por Tocho Mocho y Bajo Gállego en el
"I Memorial Nacho Pastor"

domingo, 27 de septiembre de 2009

ANÉCDOTAS NBA

Los únicos jugadores que han capturado más de 50 rebotes en un encuentro son Wilt CHAMBERLAIN y Bill RUSSELL. CHAMBERLAIN ostenta el récord de capturas con 55 rebotes en partido jugado contra los BOSTON CELTICS de RUSSELL el 24 de Noviembre de 1.960.

Wilt CHAMBERLAIN consiguió el único triple doble-doble de la historia de la NBA con 22 puntos, 25 rebotes y 21 asistencias el 2 de Febrero de 1.968.

Nate ARCHIBALD es el único jugador de la historia que en una temporada ha sido máximo anotador y pasador. En 1.972 promedió 34 puntos y 11,3 asistencias por partido.

El 13 de Diciembre de 1.983 los equipos DETROIT y DENVER disputaron el partido de mayor tanteo de la NBA. En el tiempo reglamentario el marcador señaló 145-145. Después de tres prórrogas, en partido terminó con el tanteo de 186-184.

GOLDEN STATE derrotó a DENVER en la temporada 1.990-91 con el resultado récord de anotación sin prórroga de 162—158.

El récord de asistencia de público a un partido es de 61.983, el 29 de Enero de 1.988.

Durante los 10 años de la permanencia de Manute BOL en la NBA, consiguió más tapones (2.086) que puntos (1.599)

El tanteo más bajo en un partido de NBA lo protagonizaron los WAYNE PISTONS y MINNEAPOLIS LAKERS el 22 de Noviembre de 1.950. El resultado:19-18.

El primer ALL-STAR WEEKEND se jugó en BOSTON en 1.984 con la incorporación del Concurso de Mates. La Organización incorporó el Concurso de Triples en 1.986, y el partido de ROOKIES en 1.994.

Un jugador es incluido oficialmente en las clasificaciones estadísticas si ha disputado 70 partidos y realizado 300 tiros de campo, 82 triples y 125 tiros libres, y conseguido 1.000 puntos, 800 rebotes, 400 asistencias, 100 tapones y 125 recuperaciones.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

MI EXPERIENCIA COMO OFICIAL DE MESA

Soy Laura Lumbreras, oficial de mesa del Comité Aragonés de Árbitros de Baloncesto. Llevo en este colectivo desde febrero de 2007. El motivo por el que entré probablemente es bastante diferente del resto de los miembros: mi pareja es árbitro y consiguió convencerme, a pesar del ajetreo que yo podía observar que llevaba durante los fines de semana.

Hice el cursillo mientras estaba de exámenes en la Universidad y pensé que me iba a arrepentir; eran muchas cosas a tener en cuenta durante el partido: el crono, el acta, la flecha, los cambios, los tiempos muertos, etc. Y el agobio de los exámenes no me permitía dejar de pensar que no iba a tener tiempo para todo.

Jamás olvidaré mi primer partido estando yo sola en la mesa. Yo había jugado de pequeña a baloncesto y recuerdo que cada partido me parecía importantísimo, una final prácticamente, por lo que no podía evitar pensar que cualquier mínimo error por mi parte podía arruinar la ilusión de los pequeños que jugaban esa “final” aquel sábado por la mañana. La verdad es que pasé mucha tensión, tuve algún error como es normal, que conseguí solventar gracias a mi compañero árbitro, pero salí con una gran sensación de satisfacción, de habérmelo pasado bien.
A medida que se van haciendo partidos esa tensión disminuye. Vas aprendiendo trucos para no equivocarte; por ejemplo con las faltas, moviendo el bolígrafo en función del equipo que está atacando en cada momento; poniéndote el silbato en la boca cada vez que te piden un cambio o tiempo muerto para que no se te olvide en el momento que haya que darlo; cambiar la flecha de alternancia nada mas finalizar el segundo periodo,… Además te vas proponiendo metas a ti misma para ir mejorando poco a poco, y a medida que las vas consiguiendo te sientes más segura. Lo bueno es que no sólo tu te vas dando cuenta de tus progresos, ya que cuando ves la designación, y por primera vez tienes que hacer la función de cronometrador o de operador de veinticuatro segundos, o tienes un partido de una categoría superior a la que tu perteneces, te sientes orgullosa de que los demás también valoren tu trabajo; y de nuevo vas a ese partido sintiendo una tensión, una responsabilidad de hacerlo bien, y nuevamente sales de esos partidos con una sensación de haber trabajado y disfrutado.

Conocer a mucha gente nueva es otro de los aspectos positivos que he vivido desde que soy anotadora. Hay muy buen rollo entre árbitros y oficiales de mesa. Esto se traslada a la pista, haciendo que los partidos funcionen bien. Somos compañeros y trabajamos como un equipo. También conoces a muchos jugadores y entrenadores, bien por haber jugado en su día con o contra ellos, o bien porque has coincidido en tantos partidos que al final ya los conoces.

Los partidos no siempre salen como desearíamos. A veces hay partidos un poco conflictivos. Hay jugadores y entrenadores que no admiten margen de error, se salen de sus casillas y tienes que escuchar cosas que están fuera de lugar -al menos desde mi punto de vista-. El equivocarse es humano y nos sucede a todos, ¿quién no se ha equivocado nunca?
Por otro lado, una de las cosas que más ilusión me hace al final de un partido es que se reconozca cuando he hecho un buen trabajo, porque los fallos nunca pasan desapercibidos, pero cuando lo has hecho bien nunca está de más que te lo digan. Recuerdo especialmente dos momentos que me hicieron ilusión en su día. Uno de ellos fue al finalizar un partido de escolares entre semana, uno de los entrenadores al recibir su acta del partido, me dijo que me había quedado muy limpia y muy bonita, y me agradeció la actitud. De aquel partido salí con muy buenas sensaciones y una sonrisa en la boca. El otro fue en liga social, me agradecieron el haber sido simpática y atenta en todo momento ante sus peticiones (tanteo, tiempo, faltas, etc.) y el no haber hecho el partido ni muy corto ni muy largo, y también salí muy contenta y satisfecha.

Si hay que poner un pero, lo que no me gusta mucho de esta labor son las épocas en las que hay muchos partidos, toca madrugar, tienes poco tiempo para comer,… Al tener tantos partidos tienes que ir corriendo de un sitio a otro y aun así llegas justo, y acabas el día muy cansado. De todas formas esto no suele darse muy a menudo a lo largo de la temporada. Además el encargado de designar se suele portar muy bien a la hora de poner partidos y si pides alguna franja libre o algún fin de semana de descanso nunca pone pegas, siempre que se siga el procedimiento correctamente.

Durante este tiempo he aprendido muchas cosas, como por ejemplo a hacer muchas cosas a la vez, a dialogar en todo tipo de circunstancias, tanto buenas como malas, a trabajar en equipo, a ser responsable,… En resumen, me ha ayudado a madurar como persona.

No quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que me habéis ayudado desde el primer día hasta hoy.

Laura Lumbreras
Artículo publicado en la web del CLUB DEL ÁRBITRO ARAGONÉS

martes, 22 de septiembre de 2009

SISTEMAS PARA EQUIPOS DE FORMACIÓN

Un objetivo largamente perseguido por los entrenadores del baloncesto de base es desarrollar las capacidades necesarias para construir un juego colectivo libre, elaborado por iniciativa de los jugadores a partir de su percepción del juego y sin intervención del entrenador.

Las fórmulas de juego utilizadas, muy elementales como corresponde a las etapas de iniciación, tienen un tiempo de caducidad. No es posible alargar en el tiempo un tipo de juego en el que se aplican conceptos genéricos elementales –espacios, pasar y cortar, reemplazos- cuando, avanzadas las etapas de formación, los jugadores necesitan, para su crecimiento integral como jugador de baloncesto, la utilización de conceptos de juego específicos acomodados a sus capacidades técnicas-tácticas-físicas-psicológicas.

Para la progresión de las enseñanzas tácticas algunos entrenadores recurren, por desgracia, a anticuados sistemas rígidos como Flex Offense. Como resultado esos entrenadores consiguen que parezca que sus jugadores juegan en equipo, lo que agrada a los puritanos del juego de pases, pero la elección de este tipo de sistema, que es el menos formativo de cuantos pueda elegir, le llevarán al fracaso en su labor como formador de jugadores de baloncesto.

Con este tipo de sistema la indefinición del juego no es lo más grave sino la imposibilidad de aplicaciones individuales técnicas y estratégicas y la demora en aprender recursos estratégicos específicos de obligado conocimiento.

Desde la segunda etapa de formación de los jugadores de baloncesto de base el sistema de juego, en todas sus fases, debe regirse por unos principios y normas que permitan el mejor aprovechamiento de los recursos individuales. En esta etapa entramos en el mundo de los conceptos ofensivos y defensivos. Además, desde la etapa de formación de referencia es obligado el desarrollo de los conceptos desde la libre decisión, para que los jugadores puedan poner en juego sus estrategias individuales.

Para cubrir estas necesidades el entrenador tiene que actuar en diferentes frentes:

La enseñanza de los conocimientos teóricos generales.
El entrenamiento técnico y su aplicación en el juego.
La enseñanza de estrategias individuales y la toma de decisiones correcta.
La enseñanza de conceptos específicos.
La mejora de la capacidad para enlazar las acciones colectivas de forma natural.
Estos planteamientos nos llevan a considerar como inadecuados los sistemas de juego rígidos que, como el sistema nombrado anteriormente, restringen la capacidad de lectura del juego y las habilidades técnicas de los jugadores.

Del mismo modo, deben rechazarse formas de ataque con participación limitada de jugadores y espacios, con conceptos específicos cerrados de resolución directa. Sirva como ejemplo la utilización del Pick and roll de forma independiente y fuera de un contexto de juego colectivo con opciones de libre decisión.

Los entrenadores de baloncesto hemos de adecuar, para los equipos de base, un sistema ofensivo que contenga los máximos conceptos específicos con opciones múltiples por lo que les recomendamos el estudio de los sistemas Diamond & Post (D&P) y Direct Action Offense (D.A.O.)

Independientemente de las diversas características del grupo de jugadores que cada entrenador dirige, que deberán ser tenidas en cuenta, estos sistemas se adaptan perfectamente a las condiciones de juego expuestas y son idóneos para ser utilizados, cada uno de ellos, desde la segunda y tercera etapa respectivamente.

Estos sistemas son de largo recorrido y pueden ser utilizados también en la etapa última de rendimiento.

Fuente www.entrecanastaycanasta.com
(WEB RECOMENDADA)

martes, 18 de agosto de 2009

MOTIVACIÓN - Óscar Mayoral

Muchas veces nos tenemos que dar cuenta que para el jugador es muy importante tener motivación en los entrenamientos y partidos, de esa forma está asegurada su continuación en el equipo, y nos evitaremos posibles problemas de desánimo y malestar en la plantilla. Para éllo es importante que los entrenadores cumplamos una serie de objetivos a lo largo de la temporada, y que seamos en todo momento conscientes de que estamos tratando con personas, algo que no se ha de olvidar para así mejorar el rendimiento del “deportista-persona” y llegar a entender todas sus dudas y problemas.

Evitemos que nuestros jugadores se decanten por el EGO antes que por la solidaridad en la enseñanza y posterior aprendizaje del baloncesto.

Si se decantan por el EGO, puede ocurrir que el jugador sea competitivo, con un gran rendimiento en el deporte, que venga con muchas ganas a los entrenamientos, de actitud adaptativa, pero negativa para el grupo. Con esta opción, serán muy pocos los jugadores que consigamos se sientan cómodos dentro de la plantilla.

Valoremos el esfuerzo. Podemos ganar o perder un partido, pero siempre dando el máximo de nosotros mismos. Se puede ganar un partido de 50 y no haber conseguido nada positivo, pero se puede perder un encuentro y haber mejorado en otros aspectos, tanto técnicos, como tácticos o mentales.

Debemos de mantener siempre una comunicación directa con nuestros jugadores. En nuestros entrenamientos debe de reinar siempre la variedad, marcarse objetivos a corto y largo plazo, explicar siempre para qué sirven los ejercicios, cual es la función de cada uno y qué se busca conseguir con ellos.

Evitemos la discriminación y el menosprecio. Expresiones tales como “¿quién no ha metido ninguna?”.

Borrar las metas inalcanzables.

Nunca decantarnos por un jugador públicamente, que nadie se sienta el mejor del grupo, nunca premiar siempre a los mismos, y si lo hacemos, procurar que sea en privado.

En el momento de diálogo con los jugadores, no precipitemos nuestras explicaciones y menos en un parón del entrenamiento o un momento de toma de agua, ya que no están centrados al 100%.

Siempre mostraremos seguridad, convicción y firmeza en nuestras charlas con los jugadores. Nuestra conducta como entrenador sobre el grupo, debe ser ejemplar. Para ello mostraremos siempre un respeto enorme al jugador.

Tendremos sentimiento de pertenencia al grupo, siempre con entusiasmo.

Conoceremos a los jugadores por su nombre lo antes posible.

Seremos receptivos con los jugadores, logrando siempre entender sus preguntas o sus temas.

Hablaremos con ellos sobre temas no ligados al equipo, como los estudios, amigos…

Siempre saludar y despedirse de los jugadores, recordar fechas de cumpleaños…

Entre todos podemos ser mejores, porque no solo se aprende del más bueno, sino de todo el Mundo.

lunes, 27 de julio de 2009

ÉXITO - por Óscar Mayoral

Debido a la experiencia que tengo desarrollada en el Mundo de la canasta, me gustaría prestar especial atención a uno de los problemas más comunes con el que cuentan muchos entrenadores en la etapa formativa del jugador: el éxito personal.
El principal error con el que podamos contar.
En innumerables ocasiones he visto jugadores con edad adulta, podríamos decir de 17 años hacia delante, que apenas tienen claros, o lo que es, peor trabajados, los 3 fundamentos básicos para poder jugar a este deporte: Botar, pasar y tirar.

Nos encontramos muchas veces con un jugador con un buen desarrollo físico madurez e inteligencia dentro de la cancha… pero algo falla…”la base”.

Ahora es cuando tenemos que echar el tiempo atrás y pensar en muchos detalles.
Recuerdo un clinic de Pepe Laso, que decía "trabajemos con los chavales desde abajo, y no como vemos en la gran fábrica, la ACB. Pensemos que si les "cortamos las alas" (no subas el balón que eres el alto, tu solo tira...) llegará un momento que carecerán de muchos conceptos".

Entrenar "BIEN" no es fácil, eso lo sabemos. Pero si éso es complicado, ya no podemos hacernos a la idea de lo sumamente complicado que resulta ser un buen formador.
Cuando entrenamos a un equipo de ·iniciación/formación, debemos de tener en cuenta todo el compromiso, trabajo y dedicación al cual nos estamos enfrentando.
El jugador tiene que ser siempre el único protagonista. En categorías de baloncesto escolar, e incluso no tan escolar, es una crueldad absoluta limitar las funciones y movimientos de niños, puesto que ellos lo que no quieren hacer es jugar a un deporte, o una actividad, donde todo este prohibido: “No subas el balón, lo sube Miguel que es el base. Ponte debajo de la canasta que eres más alto. Tú no defiendas. No tires a canasta, solo pasa”…lo mismo que comento anteriormente del clinic de Pepe Laso.

Este entrenador que se siente satisfecho por haber conseguido un título de una categoría inferior, aunque por ello ha dejado sin progresión a unos niños, no es un formador.

Mi opinión es clara, cada cosa a su tiempo y esto no deja de ser una excepción. En mi cabeza no entra la satisfacción personal si para ganar un torneo de niños he tenido que eliminar otros puntos mucho más importantes; técnica individual, iniciación deportiva, compañerismo y educación, eso es lo fundamental… eso sí que es un éxito.

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Un jugador siempre puede mejorar, sea cual sea su edad, pero en este texto me centro en jugadores de una corta edad, por eso mismo lo califico como “iniciación”.