lunes, 27 de julio de 2009

ÉXITO - por Óscar Mayoral

Debido a la experiencia que tengo desarrollada en el Mundo de la canasta, me gustaría prestar especial atención a uno de los problemas más comunes con el que cuentan muchos entrenadores en la etapa formativa del jugador: el éxito personal.
El principal error con el que podamos contar.
En innumerables ocasiones he visto jugadores con edad adulta, podríamos decir de 17 años hacia delante, que apenas tienen claros, o lo que es, peor trabajados, los 3 fundamentos básicos para poder jugar a este deporte: Botar, pasar y tirar.

Nos encontramos muchas veces con un jugador con un buen desarrollo físico madurez e inteligencia dentro de la cancha… pero algo falla…”la base”.

Ahora es cuando tenemos que echar el tiempo atrás y pensar en muchos detalles.
Recuerdo un clinic de Pepe Laso, que decía "trabajemos con los chavales desde abajo, y no como vemos en la gran fábrica, la ACB. Pensemos que si les "cortamos las alas" (no subas el balón que eres el alto, tu solo tira...) llegará un momento que carecerán de muchos conceptos".

Entrenar "BIEN" no es fácil, eso lo sabemos. Pero si éso es complicado, ya no podemos hacernos a la idea de lo sumamente complicado que resulta ser un buen formador.
Cuando entrenamos a un equipo de ·iniciación/formación, debemos de tener en cuenta todo el compromiso, trabajo y dedicación al cual nos estamos enfrentando.
El jugador tiene que ser siempre el único protagonista. En categorías de baloncesto escolar, e incluso no tan escolar, es una crueldad absoluta limitar las funciones y movimientos de niños, puesto que ellos lo que no quieren hacer es jugar a un deporte, o una actividad, donde todo este prohibido: “No subas el balón, lo sube Miguel que es el base. Ponte debajo de la canasta que eres más alto. Tú no defiendas. No tires a canasta, solo pasa”…lo mismo que comento anteriormente del clinic de Pepe Laso.

Este entrenador que se siente satisfecho por haber conseguido un título de una categoría inferior, aunque por ello ha dejado sin progresión a unos niños, no es un formador.

Mi opinión es clara, cada cosa a su tiempo y esto no deja de ser una excepción. En mi cabeza no entra la satisfacción personal si para ganar un torneo de niños he tenido que eliminar otros puntos mucho más importantes; técnica individual, iniciación deportiva, compañerismo y educación, eso es lo fundamental… eso sí que es un éxito.

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Un jugador siempre puede mejorar, sea cual sea su edad, pero en este texto me centro en jugadores de una corta edad, por eso mismo lo califico como “iniciación”.